Las alergias a la humedad y al moho

El moho puede hacerse fácilmente con tu hogar, pero la clave para mantenerlo bajo control es limitar la humedad en casa.

Los síntomas de la alergia al moho alcanzan su punto máximo en verano; a medida que aumenta la humedad, los hongos, que florecen en condiciones húmedas y cálidas, crecen sobre hierba y hojas muertas, paja y otras plantas.

Si se desarrolla moho, debe ser eliminado.

Alergia al moho

Como sabemos a través de los diversos estudios de investigación, los mohos son hongos microscópicos parásitos o saprófitos que tienen esporas que flotan en el aire como el polen.

Una reacción alérgica al moho ocurre después de que una persona sensible inhala esporas de moho que se transmiten por el aire. Aunque hay miles de mohos diferentes, sólo unas pocas docenas de especies causan reacciones alérgicas en personas sensibles. Los mohos más comunes que causan reacciones alérgicas son:

  • Alternaria
  • Cladosporium (Hormodendrum)
  • Aspergillus, Penicillium
  • Helmin thosporium
  • Epicoccum
  • Fusarium
  • Mucor
  • Rhizopus
  • Aureobasidium (Pullularia)

Síntomas de alergias al moho

La inhalación de partículas de moho desencadena una reacción en las personas alérgicas a este hongo.

Las esporas de moho pueden depositarse en las paredes de la nariz y causar síntomas similares a los de la fiebre del heno.

También pueden llegar a los pulmones, lo que puede causar asma u otra enfermedad grave llamada «aspergilosis broncopulmonar alérgica», según Angel Waldron, representante Fundación para la Alergia y el Asma de América.

Los síntomas comunes incluyen estornudos, secreción nasal, tos, goteo post nasal, ojos llorosos, erupción cutánea, sinusitis (inflamación de los senos paranasales), rinitis alérgica (inflamación de la nariz) y picazón en los ojos, nariz y garganta.

¿Cómo podemos controlar el moho?

El moho no es un huésped bienvenido, pero afortunadamente hay varias maneras de decir adiós a los hongos. La EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos) sugiere el uso de agua y detergente para eliminar el moho de las superficies y secar las áreas afectadas completamente, asegurándose de no dejar nada de humedad en la zona. Si el moho se desarrolla sobre materiales absorbentes, como los de los techos, es posible que sea necesario acometer obras.

Para evitar que el moho se vuelva a formar, es importante deshacerse del agua o de las fugas que están causando su crecimiento. La humedad interior debe ser reducida a no más del 60 por ciento. Para ello, la EPA ofrece estos consejos:

  • Ventilar bien las máquinas secadoras de ropa, los baños y resto de zonas de donde es común la humedad.
  • Usar aire acondicionado si lo tenemos y deshumidificadores.
  • Cuando uses la cocina, utiliza siempre la campana extractora.
  • Si los materiales de construcción o los muebles se mojan, limpialos y sécalos antes de que pasen 48 horas.
  • Aísla las superficies frías, como ventanas, paredes exteriores, techos y suelos para evitar la condensación.

Mantén las superficies limpias

  • Al moho le encanta estar en los cubos de basura o en las juntas de las puertas de los frigoríficos. Usa un producto de limpieza específico para eliminar los hongos.
  • No dejes que la ropa se amontone. La ropa húmeda (dentro o fuera de la lavadora) es el lugar perfecto para que el moho crezca.
  • Ten limpia la ducha. Limpia tu ducha con agua del mar rebajada con algo de agua, al menos una vez al mes.
  • Mantén ordenada tu nevera. Puede parecer obvio, pero asegúrate de tirar la comida que ya no sirva o esté caducada. Son alimento para el moho!

Aire limpio

  • ¿Sabes si en tu hogar se usan filtros HEPA? Si tienes un aparato de aire acondicionado, asegúrate de que esté equipado con un filtro de acumulación de partículas (HEPA) de alta eficiencia. Los filtros HEPA pueden atrapar partículas muy pequeñas, incluyendo polen y esporas de moho, y se venden en internet y en un montón de tiendas de artículos para el hogar.
  • Minimiza la humedad. Usa un deshumidificador, especialmente en áreas húmedas como el sótano y el baño. No olvides vaciar el agua y limpiar el aparato regularmente para evitar crear un caldo de cultivo para el moho.
  • Airea la ducha. Después de las duchas y baños calientes, enciende un ventilador o abre una ventana. En baños sin ventanas, mantén la puerta abierta cuando la habitación no esté en uso. No dejes el cuarto de baño siempre con la puerta cerrada.

Las zonas favoritas del moho

  • No tengas alfombras en el trastero ni en el baño.
  • Las paredes, cuanto más despejadas mejor. El papel pintado puede atrapar el moho en un baño. Usa pintura resistente al moho.
  • La oscuridad es un gran aliado del moho. Por eso, podemos instalar una luz con un temporizador en las zonas más oscuras como un sótano, un trastero o un armario grande.
  • Si tienes plantas, no las riegues en exceso. Al moho le encanta la tierra de las macetas, pero si está mojada mucho más.